Para aquellos que lo vivieron, recordarán que el problema del año 2000, o como se lo conoció globalmente, la Crisis de Y2K (Y=year o año, 2=dos y K=kilo o 1.000), era un bug o error de software, que surgiría por la costumbre que habían adoptado los programadores de omitir la centuria en el año, para el almacenamiento de fechas -generalmente para economizar memoria-, asumiendo que el software solo funcionaría durante los años cuyos números comenzaran con 19XX.

Planes de contingencia, importantes presupuestos abocados a mitigar aquellos riesgos, guardias pasivas esperando el 31 de diciembre de 1999 en medio de los festejos, planes gubernamentales a escala nacional e internacional, entre otras variantes, se pusieron como prioritarios en las agendas empresariales.

Los mapas de escenarios de vulnerabilidades (issues management), daban cuenta del potencial «efecto en cascada» que hiciera colapsar algunos sistemas primarios, como los suministros de energía o de transportes, produciendo a su vez fallas graves en otros sistemas. Los distintos escenarios abarcaban el impacto al sistema financiero, logístico, aerocomercial, de comunicaciones, de salud, etc., es decir de los sectores más dinámicos de la economía y en muchos casos esenciales.

Las conexiones telefónicas de la Internet eran lentas (56 Mbps), por lo que no tenían cabida sitios como youtube, streaming de juegos, películas o música por esa vía en aquellos años. Las PC más avanzadas tenían un procesador Pentium III de 600 Mhz con 128 mb de RAM.

Era común encontrar en los medios de comunicación títulos como éste, “Y2K ¿Estamos preparados?” (La Nación, 20 de diciembre de 1999).

La lección más importante de aquel “Y2K” en palabras de los expertos en “Crisis Management” es que podemos prevenir muchas crisis con una planificación y mapeando las potenciales vulnerabilidades, asignando recursos, gestionando los planes de acción e incidentes de las entidades, manteniendo informados a los responsables de las unidades de negocios y “dueños” de los procesos intervinientes, para mitigar los riesgos detectados.

La Crisis Y2K se preveía en escala planetaria. Casualmente el Covid-19 tuvo impacto a escala mundial, y algunos autores mencionan, desde el punto de vista empresarial, que Covid-19 es para los Recursos Humanos, lo que Y2K fue para IT.

Seguramente una situación como Covid-19 formará parte ya del mapa de vulnerabilidades en la gestión de Riesgos de las empresas de aquí hacia adelante y llegado el momento, todos tendremos la oportunidad de realizar un “de-briefing”, con el objetivo de  identificar las causas de los posibles errores cometidos y soluciones para evitar la comisión de los mismos errores en el futuro, como una valiosa herramienta de aprendizaje y mejora continua para los sistemas de Riesgo Operacional. Si te interesa recibir información sobre nuestra solución de Riesgo Operacional: ventas@worldsys.com.ar